La madrugada del 5 de febrero de 2026 marcó un parteaguas para el municipio de Tequila. En un operativo coordinado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encabezada por Omar García Harfuch, y bajo el denominado Plan Operativo Enjambre, autoridades federales ejecutaron la detención del alcalde Diego Rivera Navarro, junto con tres funcionarios clave de su administración: los directores de Obras Públicas, Seguridad Pública y Catastro municipal.
La captura fue el desenlace de una cadena de señalamientos que, desde inicios de 2025, comerciantes, industriales tequileros, hoteleros, restauranteros y prestadores de servicios turísticos habían denunciado públicamente como actos ilegales. Sin embargo, la gota que derramó el vaso fue la denuncia formal por extorsión presentada por el corporativo Tequila Cuervo, empresa transnacional con profundo arraigo económico y político en la región, lo que finalmente impulsó la acción penal.
Mientras el jefe de gabinete y el tesorero municipal permanecen prófugos, Rivera Navarro —quien había rendido protesta el 1 de octubre de 2024 bajo las siglas de Morena— fue vinculado a proceso y permanece recluido en un Centro Federal de Readaptación Social.
Casi una semana después del operativo, en medio de un escándalo de alcance nacional e internacional, el Cabildo celebró una sesión extraordinaria que muchos calificaron como un “madruguete” político de la fracción de Morena. En dicha sesión fue nombrada presidenta municipal interina Lorena Rodríguez.
Al tercer día de su toma de protesta, el gobernador Pablo Lemus encabezó una mesa de trabajo en la plaza principal de Tequila junto con la mayor parte de su gabinete, donde se anunciaron recursos por 500 millones de pesos para restablecer servicios públicos, mejorar la imagen urbana y recuperar la gobernabilidad en este pueblo que busca salir del bache político y socioeconómico en el que se encuentra.
No obstante, casi tres semanas después del nombramiento de la alcaldesa interina, el Ayuntamiento de Tequila no ha logrado despegar en servicios, transparencia ni toma de decisiones claras para resolver la crisis heredada. A la par, el turismo ha resentido una caída considerable, agravada por recientes hechos de violencia registrados en Jalisco y otros estados tras la detención del líder criminal del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Hoy, a poco más de 90 días del arranque del Mundial, Tequila y su gente enfrentan una realidad incómoda: no están plenamente preparados para la ola de miles de visitantes que, con seguridad, querrán conocer este emblemático pueblo que por décadas ha dado identidad y representatividad a México ante el mundo.

